viernes, 21 de noviembre de 2008

y una servidora

3 comentarios:

rosa mendoza dijo...

bueno, ya está todo recogido, que bién lo pasamos ayer, fué genial, cuando nos encontramos en la puerta del instituto la emoción que nos produjo a todos volver a vernos y reconocer las caras, que gracia nos hizo ver si nos acordábamos o sino,si habíamos cambiado mucho o si estábamos igual( yo creo que todos igual que antes de guapos)pero sobre todo las ganas que teníamos de hablarnos y de saber unos de todos, gracias de corazón por haber venido y por habernos echo pasar ten buen rato, y los que no pudisteis venir, sabed que nos acordamos mucho de vosotros. Un beso y hastas siempre, yo creo que hoy me habrá crecido un poco la lengua de tanto que hablé ayer,Marta colgará cuando pueda las fotos en el blog, para que se vean esos bailones y charradores y bebedores de cerveza ( agotamos las existencias de cerveza y casi de refresco, pero no pudimos con el wisky, había mucho)

Maria Luisa dijo...

Mi "niña" es tan guay, que le queda bien hasta la fregona.

Olé, olé y olé.

Miguel Ángel Velasco Serrano dijo...

No puedo remediarlo, tengo algo que decir a quien empuña con tanta destreza una fregona exactamente igual a la mía: de aluminio y con el mango rojo.

La mía es permanente, no sé si la tuya es temporal y cogida al simple azar. En todo caso, esta foto que acabo de descubrir es un auténtico monumento a la pura y real realidad.

Si además está firmada con el título "y una servidora", razón de más.

Si tuvieras o tuvieses alguna relación con María Luisa, aunque fuese por conjunción de intereses, no me llevaría ningún sorpresa.

Un ruego, para despedirme: no tengas el blog abandonado. Además de cenas de instituto hay otras muchas cosas que relatar. Fregar, por ejemplo, saltar a la comba, jugar al parchís, tomar el sol, ¡qué se yo!